Fuga de cerebrosEn la última asamblea del CJE celebrada el pasado domingo, este organismo -integrado por las principales asociaciones juveniles y por los consejos de juventud regionales (dos de los cuales -Extremadura y Castilla y León- permitieron con su apoyo expreso su tramitación)- aprobó con un respaldo del 89% la propuesta de resolución presentada por INICE con el objetivo de denunciar la situación que sufre el sistema público de investigación y ciencia.

En palabras de Mara Ruiz, presidenta nacional de INICE, con la toma de postura del CJE se buscaba “no sólo manifestar la existencia de una situación adversa para la I+D+i de nuestro país – e identificar las causas- sino también visibilizar la confianza en la labor y el potencial de nuestros jóvenes investigadores”.

Entre los hechos denunciados se encuentran la inseguridad jurídica en la concesión de becas y ayudas (por los constantes cambios y atrasos arbitrarios en las fechas y condiciones de resolución/concesión de las mismas), las deudas contraídas por el Gobierno con instituciones europeas (que impiden a nuestros investigadores recurrir a fondos de las mismas), los puestos de investigador que se quedan sin cubrir por la reducida oferta de empleo público, y los cambios del sistema de financiación del I+D (que permite maquillar la cuantía de los recortes convirtiendo las antiguas subvenciones en créditos cuyo presupuesto nunca se ejecuta en su totalidad).

Frente a la posición del Gobierno, que opina que la fuga de cerebros “no siempre es negativa, porque los jóvenes acaban volviendo a España”, la resolución del CJE expone que “desde entonces la situación del sector público de I+D+i no ha hecho más que degradarse a causa de una política financiera que amenaza con causarle daños a largo plazo, y pone en duda que nuestros jóvenes científicos vayan a tener no ya incentivos, sino meras oportunidades para volver”.

El texto de la resolución recuerda, igualmente, que hace unas semanas la revista Nature ya se había hecho eco de la mayor parte de estas denuncias, y había solicitado “un giro de 180º en nuestra política de I+D+i”. Por ello, INICE ha buscado con esta iniciativa que el máximo órgano de interlocución juvenil nacional visibilizara su compromiso con nuestros jóvenes investigadores y la superación de la crisis a través del impulso de la ciencia.

Conclusión: Los jóvenes españoles no queremos dar un paso atrás de 100 años y volver al ‘que inventen ellos’.